Prólogo de “Las estaciones del joven amor” de Nabor Alvaro Córdoba.

por Carlos N. Carbone

Palabras especiales para el libro de Nabor Alvaro
Córdoba: Las estaciones del joven amor
Este es un libro de amor.

De un joven amor, un libro escrito hace 50 años por un
joven poeta enamorado de la mujer y que hoy, tantos años después
ve la luz.
Hay un doble mensaje en este libroamor; el primer mensaje es
que la esperanza nunca se pierde y el segundo es que los sueños
están para ser cumplidos.
Este libro tiene pasión, hay vida en cada palabra dicha por ese
joven poeta nacido en Cuba y criado en Argentina, que en la década
de aquellos revulsivos años 60, entre batalla y batalla, entre
ideas y sueños libertarios, se enamoró y dejó testimonio.
Un día Nabor me trajo sus poemas, tipeados a máquina, sus
hojas se habían puesto amarillas por el tiempo pero mantenían
una gran frescura en sus poemas y realmente alenté su publicación;
hoy, al ver ese sueño cumplido, siento que se hace justicia con estos
poemas juveniles y soñadores.
Dicen, que quien toca un libro toca a un hombre y hoy esa
consigna se cumple ampliamente.
¡Salud, Nabor y bienvenido con tu libro a este mar de palabras,
brindo por el amor siempre!


Carlos N. Carbone
Marzo 2014

por Graciela Licciardi

Nota de la Editora

El libro de Nabor Alvaro Córdoba tiene un lenguaje escritural
cuyo contenido causa un efecto enternecedor.
Hay en él una serie de hallazgos literarios. La presencia de la
naturaleza en las aguas, los árboles, el viento, las estrellas, los pájaros,
el cielo, los ríos, la arena, la flor y muchos otros elementos,
producirán en el lector el goce por lo estético.

Una profunda sensualidad envuelve estos poemas en los que
el autor, delicadamente, describe el cuerpo frutal de la amada, las
sensaciones que poéticamente ella le despierta, manos que tocan la
belleza, ojos como mares, una boca joven que sonríe, largos cabellos,
la curva de su cintura, el silencio de sus pechos.

De manera tal podríamos afirmar que la atmósfera que impera
en Las estaciones del joven amor es de una minuciosa entrega a la
contemplación de aquellos juveniles sentimientos, expresados entre
los años 1954 y 1960.

Los Madrigales y poemas breves nos ofrecen, como dice el poeta
“sueños en el aire”, “como palomas sin alas y perdidas”.

En la última parte titulada: Entre el amor y el Adiós, Nabor nos
lleva por otros caminos, el de la llegada, o, como dice el autor, “el
mundo desconocido de una existencia caída entre las líneas de mis
manos”, “matando pequeños espacios de la noche”, y aquí el poeta
parece despedirse de su amada, ya no sabe quién es él, “nada tengo
para darte” dice, ya la pasión no es un sueño, se asoma un amor
perdido…que, tal vez, luego se recupere.

En resumen Nabor Alvaro Córdoba ha escrito en este libro todas
las Estaciones; en ellas hay frío, calor, momentos templados
y otros no tanto. Recomiendo la lectura de estos poemas que, sin
duda, deleitarán los corazones.


Graciela Licciardi